
En los últimos años, el fraude de identidad en México y América Latina ha crecido a niveles sin precedentes. Solo en México:
A nivel regional, LATAM vivió un incremento del 137 % en fraude de identidad, uno de los más altos del mundo⁵.
Este contexto hace evidente que la verificación de identidad dejó de ser un proceso opcional: hoy es un elemento estratégico para operar con seguridad, cumplir con la regulación y generar confianza con usuarios, clientes o ciudadanos.
Cualquier entidad que interactúe digitalmente con personas enfrenta dos retos simultáneos:
Fraudes, robo de identidad, presión normativa (KYC, AML, regulaciones financieras, leyes de gobierno digital), además del incremento de herramientas basadas en IA para suplantación, obligan a integrar tecnologías que permitan validar identidades de forma rápida y confiable.
Un software de verificación de identidad automatiza este proceso y ayuda a las organizaciones a operar con seguridad en entornos remotos y de alta escala.
Apertura de cuentas bancarias, contratación de servicios financieros, alta en wallets, fintech o plataformas digitales.
Control de sesiones, recuperación de credenciales, accesos a portales o sistemas críticos.
Trámites digitales, verificación ciudadana, expedición de documentos, gestión de subsidios.
Identificación de pacientes, acceso seguro a expedientes clínicos, firma de consentimientos.
Onboarding de asegurados, alta de pólizas, gestión de siniestros, validación de agentes.
Detección de suplantaciones, duplicidad de identidades, deepfakes y documentos falsos.
Estas aplicaciones comparten una necesidad común: garantizar confianza en una interacción remota.
El usuario toma una foto de su identificación. El sistema extrae datos, detecta patrones de seguridad y verifica autenticidad del documento.
El usuario se toma una selfie. El motor biométrico analiza rasgos únicos del rostro y los compara con la foto del documento.
El sistema determina si la persona está presente y no es una fotografía, pantalla, máscara o deepfake.
Algoritmos de IA combinan la evidencia y asignan un resultado: identidad válida, sospechosa o rechazada. El proceso puede ser 100 % automático o incluir revisión humana asistida.
Cada verificación genera un expediente completo para auditoría, cumplimiento normativo y seguridad. Este flujo suele completarse en menos de un minuto y reduce significativamente la fricción para el usuario.
La prueba de vida es el mecanismo que confirma que la persona frente a la cámara es real y está presente, evitando suplantaciones con fotos, videos, pantallas, máscaras o deepfakes.
Los sistemas modernos de verificación analizan elementos como microexpresiones, profundidad del rostro y señales naturales humanas para detectar actividad auténtica en segundos, sin requerir gestos forzados o movimientos adicionales.
En un entorno donde los deepfakes y las identidades sintéticas crecen aceleradamente, la prueba de vida se ha convertido en un componente esencial para mantener la integridad de cualquier proceso de validación de identidad.
En un entorno donde el fraude crece a doble y triple dígito, estas capacidades son fundamentales para cualquier organización que quiera digitalizar sus servicios sin comprometer seguridad
La verificación de identidad dejó de ser un complemento: hoy es un componente indispensable para cualquier organización que quiera operar de forma segura, cumplir con la regulación y ofrecer una experiencia confiable a sus usuarios.
Al evaluar una solución, es fundamental considerar que sea:
En iik Technologies podemos ayudarte a implementar una solución que realmente se ajuste a las necesidades de tu organización, desde el análisis inicial hasta la integración completa.
Empecemos por una consultoría. Escríbenos y conoce la demo.
Chatea con nosotros